
Y un día volvió la "normalidad" al mercado financiero: los argentinos abandonaron su calma y volvieron a su actividad preferida, la compra de dólares. El balance cambiario del Banco Central indica que en enero hubo una demanda de u$s3.146 millones por parte de los pequeños ahorristas.
De ese monto, hay u$s2.203 que corresponden a compras de billetes verdes en el sistema bancario, mientras que el resto se explica por los gastos con tarjeta de crédito de los turistas argentinos en el exterior, las compras de productos y servicios online.
El egreso de divisas por turismo, como era de esperar para esta época del año, fue particularmente elevado, con u$s844 millones en pagos con tarjeta, más u$s147 millones asociados a servicios de transporte de pasajeros y u$s146 millones a giros al exterior de operadores turísticos.
Como siempre, el BCRA se encargó de aclarar que una parte sustancial de esos dólares quedan depositados dentro del sistema financiero argentino, por lo que no debe confundirse la cifra con la formación de activos externos -lo que popularmente se conoce como "fuga de capitales"-.
Además, informó también que los turistas pagan un 60% de sus gastos del exterior directamente con dólares de sus proias cuentas bancarias, lo que implica que no tiene un impacto directo sobre las reservas del Central.



